Un vídeo para personas que se encuentran en un proceso de auto indagación y comienzan a preguntarse quienes son realmente… un tanto espontáneo y natural 😉

 

Normalmente un proceso de auto indagación suele ser muy doloroso, se suele vivir con mucho sufrimiento.

¿Por qué? 

Digamos que naces y cuando eres pequeñito vives en un estado de presencia absoluta, no existe una parte mental, no existe una parte conceptual de quién eres.

Estás completamente viviendo el momento presente, eres pura intensidad, pura energía.

Con el paso del tiempo quizás a la edad de 7 o 8 años empiezas «a crear un yo», un personaje, un ego y empiezas a almacenar dentro de tu cabeza una serie de experiencias, una serie de recuerdos que comienzan a «dar vida» a ese personaje dentro de ti, a esa máscara, a ese ego, dotándolo de rasgos que van a ir conformando tu personalidad a esa edad temprana.

Es por eso que llega un momento en la vida que te empiezas a identificar tanto con tu personaje que empiezas a creer a tu ego. El ego es esa vocecita que está continuamente hablándote de lo que tienes que hacer, de cómo tienes que hacer las cosas, de cómo realmente eres, porque tienes una evidencia de cómo eres, porque has pasado por una serie de experiencias que te han hecho ser así, de una manera muy específica y concreta.

Entonces comienzas a ver la televisión, a escuchar noticias, a ver otras personas, y comienzas a adoptar costumbres de tu familia, de tu entorno, de personajes que ves en la televisión y adoptas todos los rasgos que te gustan de ellos.

También comienzas a almacenar mucho dolor cuando aparecen situaciones en tu vida que no quieres vivir plenamente y como no quieres que vuelvan a ocurrir las almacenas creando una estructura en tu personalidad para que eso no vuelva a suceder nunca más.

De tal manera que si por ejemplo has tenido un trauma o algún accidente de pequeño con el agua, de mayor quizás no te gusta demasiado el agua y dices: bueno es que soy así simplemente y ya está.

Seguramente son partes de tu vida que hayas querido olvidar…

Entonces con el tiempo empiezas a crear ese personaje y empiezas a vivir con él. Te relacionas con otras personas en base a todo ese personaje mental.

Yo soy así, esta es mi identidad…

Cuando te pregunta quién eres, respondes con tu nombre, con tu edad, con tu trabajo, con tu pareja, respondes con todo lo que crees tener, con todo lo que crees ser y te limitas a vivir ese personaje.

Posiblemente con el paso del tiempo, la vida no te va como esperabas que fuera…

Puede suceder que no estés trabajando en el sitio donde querías estar, puede ser que te encuentres sin la pareja que habías estado buscando, puede ser que no tengas hijos cuando tu querías tenerlos y todavía no los tienes, puede ser que tengas un accidente o cualquier suceso en tu vida que no habías planeado, puede ser que te encuentres con algo que tu personaje no tenía en mente.

Entonces quizás se abran ciertos momentos dentro de ti donde cuestionen a ese personaje, es como revisar todo eso que piensas y decir, a lo mejor me estoy equivocando y no soy así.

Es justo ahí, cuando puede suceder un momento de lucidez y ver todo ese paquete de pensamientos que tienes dentro de ti. Es cuando te das cuenta de que quizás te estás equivocando.

Muchas personas viven con este personaje durante toda su vida…

A veces antes de morir puedan decir, he perdido mi tiempo haciendo esto, he perdido mi tiempo haciendo lo otro, me gustaría haber hecho esto y no sé por qué no lo hice…

Muchos viven ese proceso como un arrepentimiento incluso. Sin embargo creo que antes de morir muchos pueden sentir que ese personaje está dentro de ellos.

Otras personas sin embargo puedan darse cuenta de esto a una edad temprana, a los 20, 30, 40, 50, 60, da igual…

El hecho es que creo que llega un punto clave en la vida de que te das cuenta de esto, de que existe un personaje dentro de ti que no es real y no se sostiene.

Existe un personaje dentro de ti que no es real y no se sostiene…

No se sostiene porque en cierto modo está conformado por experiencias pasadas y expectativas futuras. Nunca te habla del ahora, nunca te habla del momento presente con lo cual nunca estás en el momento presente (así que es irreal).

Si estás identificado con ese personaje nunca puedes estar en el momento presente porque estás pensando el momento presente. Si piensas el momento presente crees que estás en el momento presente pero no lo estás te lo aseguro. Durante muchos años pensaba que vivía en el momento presente…

Sin embargo cuando empiezas a ser consciente de ese espacio dentro de ti que no es más que el momento presente empiezas a observar todos esos pensamientos, todas esas ideas, todo ese personaje desde otro ángulo y te das cuenta de que no es real.

Has fabricado un mundo dentro de ti que está lleno de fantasía, que está lleno de expectativas, de miedos y que nada de ello es real…

Ese momento puede durar un segundo o un minuto pero es el momento perfecto para darte de todo esto, a partir de aquí nada puede seguir igual.

A partir de aquí te das cuenta de que existe algo más y es cuando empieza un proceso de auto indagación, es cuando empieza un proceso de despertar, como dicen muchos.

Es muy posible que este proceso lo lleves de una manera muy dolorosa porque digamos que hay una parte de ti que comienza a morir (todos esos pensamientos).

Todo ese personaje empieza a morir dentro de ti y eso no se suele vivir de una manera muy satisfactoria.

Tendrás momentos en los que te puedas sentir identificado con ese personaje y tendrás otros momentos más lúcido donde puedas ver a ese personaje como se quiere identificar y hacer contigo.

Es posible que durante mucho tiempo puedas tener a dos espacios dentro de ti. El personaje real que se está dando cuenta en el momento presente de que existe todo ese paquete de pensamientos y un sistema mental que te está manipulando y otro espacio que es desde donde estás a gusto, donde estás presente, donde estás real, donde estás ahora…

Quizás te puedes encontrar envuelto en ese proceso.

Quizás ese momento ya empezó hace un tiempo pero no quisiste mirar por miedo a perder a ese personaje.

Esto es muy común, aunque se sabe por dentro nadie tiene el valor de decirlo, nadie tiene el valor de ser él mismo, y él mismo no es su personaje.

A veces si la vida no te trae demasiado sufrimiento parece que te acomodas y como algunos refranes que dicen, no estamos tan mal, hay gente que está peor.

Y así te conformas a vivir una vida mediocre, porque es lo que te ha tocado y tampoco estás tan mal ¿verdad? tampoco sufres tanto.

A lo mejor sufres 20 días y 10 días no estás tan mal. Sin embargo sabes que te estás engañando, sabes que ese personaje lo estás intentado mantener durante todo el tiempo por miedo a perder ciertas cosas, ciertas relaciones, amistades, círculos, trabajos, sin embargo todo esto es lo que hace que sigas pensando que eres ese personaje.

Por eso es un proceso un tanto doloroso y no todo el mundo está dispuesto a vivir.

Sin embargo tarde o temprano lo más liberador que puede existir en este mundo es soltar todo ese personaje. Y aunque parece complicado a la misma vez es tan fácil… quizás lo más complicado sea haberse montado todo ese personaje en la cabeza.

En fin, si eres una de esas personas que estás en ese proceso de auto indagación y descubrimiento te felicito porque no hay marcha atrás, una vez que empiezas, ya tienes que acabar…

Existe un Personaje Dentro de ti que No es Real (Filosofando)
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6 comentarios

  1. Hola Rubén. Quería decirte que he creado un nuevo blog, a principios de enero. Temática: la senda espiritual, es esfuerzo por despertar… la superación de tantos procesos mentales o racionales y el intentar asentarse mucho más en la atención. Ni más ni menos que eso. De hecho ya llevo diez entradas.

    Te pongo el link de una de las entradas donde creo que me explico más claro, pero en todas ellas hay pinceladas de estas inquietudes. Ahí va:

    ¿Atención plena?

    Otra en la que queda muy patente toda esta pugna interna es la última, «Marejada y aire fresco».

    Bueno, te invito a pasarte, si quieres. Me encantaría. Tantas cosas por hacer, e internet y escribir te consume tanto tiempo, que me faltan horas para acometer tantas cosas…

    ¡Un abrazo!

  2. Ah, no me había percatado de que el vídeo equivalía a la totalidad del texto parecía que era más breve. Pues me reafirmo, haces una magistral disección de todo ese montaje del personaje, un análisis totalmente acertado, profundo y realista. Estoy seguro que muchos psicoterapeutas señalarían sin dudar que en todo lo que explicas hay muchísimo terreno o material en el cual uno puede y debe trabajar si quiere operar esos cambios y ese despertar. Y lo explicas de una forma muy clara.
    También es verdad: es un proceso doloroso, nada cómodo, y una parte de nosotros empieza a morir, o se le empieza a acabar la cuerda. Es como la muerte del pequeño o diminuto ego para nacer al gran ego, o al gran yo o identidad. ¿Qué te parece? Como una serpiente que muda de piel, pero desde luego la nueva piel no es de la misma naturaleza, sino que va más allá.
    Muy gracioso el final, en cierto sentido: en realidad es fácil y liberador empezar a soltar ese personaje, y quizá lo complicado es haberse montado toda esa película, como dice la expresión. No sé, creo que uno incluso no tiene por qué renunciar a su vida habitual, sus amigos, sus círculos, sus hábitos, o por lo menos no totalmente. Quizá eliminas cosas superfluas o que ya te empiezan a oler a falsedad. Pero creo que lo que cambiaría fundamentalmente es tu punto de vista de las cosas, y también cómo te sientes. Ya no actúas preso de un engaño o ilusión…
    En fin, te felicito de nuevo, gran post y grandes reflexiones. ¡Hablamos!

    • Efectivamente puede resultar un proceso incómodo, para mí lo es… porque de alguna manera sentimos apego a lo que pensamos.

      Como bien dices es como una serpiente que muda de piel 🙂 (bonita metáfora). Sin embargo no es la serpiente la que decide mudar la piel, es algo que sucede cuando sucede.

      Cuando hablo de la perdida de círculos, amigos, trabajos, hábitos, etc, me refiero a que en cierto modo todo lo que te rodea «puede verse afectado y cambiar». Cuando tu mundo interno cambia el externo también lo puede hacer. Lo que quiero expresar es que a veces por miedo a perder algo (por ejemplo un trabajo) nos apegamos a una serie de creencias y las defendemos hasta la saciedad. En mi proceso personal el escenario exterior ha cambiado estos años atrás. No es que haya renunciado, simplemente ha sucedido así.

      Cuando dices ya no actúas preso de un engaño e ilusión, es exactamente eso. Somos presos de lo que pensamos. No hace falta convertirse en un monje ni hacer horas y horas de meditación, es únicamente seguir haciendo lo que haces estando en paz con lo que haces. Y si no estás en paz, únicamente mirarlo para integrarlo.

  3. Hola, Rubén. Encantado de conocerte y de haberte encontrado. En realidad no quería empezar comentando por esta entrada, sino por la reseña que haces del vídeo de Samadhi, pues así fue como te encontré ayer. Ví el vídeo, que me alucinó, y después en google pinché en tu artículo al respecto y llegué aquí. Un poco da igual, está bien porque además esto es lo último que has escrito.

    A ver, mi historia es algo larga. Intentaré sintetizarla (esto te lo hubiera explicado en tu artículo sobre Samadhi, supongo). Toda, toda mi vida, desde que tengo uso de razón, he sentido enormes inquietudes espirituales, por ponerle un nombre. Sí, esa búsqueda de la verdadera identidad o del verdadero ser. Ahora tengo 54 años (ya, increíble cómo pasa la vida). La cuestión es que he leído mucho sobre el tema, libros sobre filosofías orientales, yoguis, meditación, muchos libros de pensadores occidentales (psicología transpersonal o trascendental, digamos), muchísimos libros de Krishnamurti (absolutamente fundamental), pero sobre todo lo que más me ha influido y con lo que más me siento identificado, quizá esto es fácil de deducir, es con el budismo y el Buda. Estoy totalmente de acuerdo con su visión de la existencia, la vida, la naturaleza del ser y que somos en verdad eternos ( no me gusta este término), o que nuestro verdadero ser no ha tenido un principio ni tiene fin, siempre ha estado ahí. Ese ser, esa conciencia despierta es por supuesto la que está debajo o antes de ese personaje mental que describes a la perfección, ego o imagen que en el fondo es un montaje ficticio.

    Bueno, este es muy rápidamente mi background. Podría enrollarme mucho más, pero en esencia es para hacerte saber y que entiendas que conceptualmente tengo las cosas clarísimas desde hace muchos, muchos años. Estamos dormidos y realmente la tarea más noble y provechosa que podemos hacer, descaradamente, es iniciar el camino hacia el despertar. Vamos, el ejemplo de Buda me va perfecto, no sé tú qué pensarás al respecto. Ojo, no quiero meterme en el tema religiones, para nada. Lo curioso es que yo no veo al budismo como una religión, sino como una filosofía y un sistema de pensamiento que intenta dar respuesta a esas grandes preguntas: quiénes somos, qué somos, cuál es el sentido, adónde vamos, etc. Así prefiero verlo, aparte de que huyo bastante y no necesito para nada del concepto Dios. Como dice la wikipedia, el budismo es un religión no teísta. Como digo, prefiero verlo como un sistema y un metodología, pues en verdad va mucho más allá de los conceptos y busca transformar y despertar al individuo. Vale, la cosa está clara: el budismo cuadra conmigo y me ha influido muchísimo, creo que es un camino muy válido en la aventura del despertar. Camino que como bien dices una vez se emprende no hay vuelta atrás. A pesar de todo lo explicado, jamás he ido más allá de leer libros, de asimilar conocimientos e ideas y construirme mi propia filosofía sobre todo el tema de la espiritualidad. Jamás me he hecho budista oficial ni practicante, jamás me he iniciado en la meditación, ni yoga, ni encuentros ni seminarios ni retiros ni ninguna de estas iniciativas. Supongo que entiendes lo que quiero decir. Y en parte me sabe mal, podría haberme lanzado a la piscina de alguna manera y haber sido más valiente en este sentido. Pero importa lo que haga a partir de ahora, claro. Lo peor de todo esto no es ni mucho menos haberse quedado en la mera superficie de los conceptos y las convicciones, que te repito tengo clarísimas (estamos dormidos, como en la película Matrix), sino…¡¡me cago en la leche!!… lo peor es que toda mi vida he funcionado en base a este personaje, a este diálogo mental, esta imagen o máscara que nos construimos. Y creo que ya no aguanto más, necesito de manera imperiosa ir más allá y empezar a trascender este personaje interior, el parloteo mental tan absurdo, el pensar, el verbalizarlo todo… es agotador, es absurdo, es hasta patético… es… humo, una ilusión. Y ahora, lo he decidido hace un par de días, pondré todas mis energías en trascender tanto cuanto pueda esta farsa, por los años que me queden de vida. Así de claro. Desde luego, darse cuenta de que estás dormido es un importantísimo paso, es cuando empiezas gradualmente a despertar. Krishnamurti decía que la verdadera llave para empezar a trascender esta farsa y despertar, empezar a conectar con tu verdadera identidad era la plena atención, observar e intentar acallar el pensamiento, o mejor dicho, al observar el funcionamiento del pensar, al volverte atento e introspectivo es cuando este condicionamiento empieza a hacer aguas y con fortuna a diluirse y quién sabe si cesar.

    Es como te digo, llevo muchos años con las ideas muy claras pero jamás me he puesto a la labor de empezar a desmontar ese ego de cartón piedra. No se trataba de volverse un gurú, un monje budista, un ermitaño, un sacerdote o un friki del yoga, cosas que respeto (de tanto en tanto me gusta hacer algo de broma). Bueno, pero llegó el momento.

    Toda esta entrada tuya es sensacional. Tengo que felicitarte porque te considero una persona enormemente honesta y valiente, con una enorme capacidad de introspección y de observar y poner sobre la mesa todos estos condicionantes mentales, psicológicos, sociales, etc. No todo el mundo es capaz de hacerlo ni tiene la honestidad para ello y además expresarlo. Lo explicas muy bien, eso me gusta mucho, todo el proceso por el cual dejamos de ser niños y nos creamos un ego o imagen. Destacaría muchas frases pero ha habido una que me ha gustado mucho: el que de hecho estamos pensando el presente en lugar de vivir directamente el ahora. Justo, has dado en el clavo: porque normalmente estamos verbalizando mediante ese diálogo interior. Sabes, lo creas o no hace muchos años que manejo en mi fuero interior estos conceptos: el personaje, la imagen, el desdoblamiento, el parloteo mental. Creo que sí, que un niño simplemente observa sin crear todavía una imagen de sí mismo. Otra idea fundamental que has dejado ir es que tenemos mucho miedo de ir soltando este personaje. Pero es que no queda otra. Krishnamurti, que le cito de nuevo no porque le siga a ciegas, sino porque creo que daba de lleno en las claves, hablaba de que no hay observador ni observado. Que lo que hay es un gran vacío. El vacío o la vacuidad son términos muy usados por el budismo, y creo que es eso lo que podemos experimentar, es más, yo he tenido flashes inequívocos de eso. Igual que muchas tradiciones místicas hablan de que no hay sujeto ni objeto, fuera ni dentro, ni el yo ni el tú. También este pensador hablaba del parloteo mental.

    Voy a ir terminando porque me estoy alargando, pero es que necesitaba presentarme y explicarme un poquito. Te explicaré cómo llegué hasta aquí, que fue en parte por carambola. Tengo un blog musical hace un par de años. Últimamente estoy incluyendo otras temáticas o mezclándolas con la música. Y en mi última entrada hablo de un viaje que hice en plan turista al Nepal hace años, y de un disco que se llama El Canto del Lama. La cuestión es que ese viaje acrecentó más mi interés por el budismo, y hablo un poco de mis creencias, de mis puntos de vista, que creo vienen a decir lo mismo que tú pero con un lenguaje algo distinto. Bueno, pues me encantaría que lo leyeras y me dijeras qué opinas (o sea, en la entrada hablo del viaje, del budismo y mis ideas, y del disco al final). Que quede claro que no he entrado aquí ni la intención prioritaria es que me leas y me visites y hacerme publicidad. Supongo que tras todo lo explicado me creerás. Como si pasas de leerlo, jajaja. Lo que pasó es que en una frase menciono a maya, la ilusión en el hinduismo. Después vi la palabra maras leyendo sobre el budismo. Los maras son los supuestos demonios que tentaron al Buda ya muy avanzada su meditación (supongo que se referirán a fuerzas mentales que se resistían a sucumbir) y ya me entró la duda de si era maya o mara. Lo consulté, es maya, pero de ahí me dio por ver ese fenomenal vídeo, ayer, y después pinché en esa entrada tuya donde destripas el vídeo a conciencia, ya la leeré con calma. Y ese es el misterio. Después de leer cosas tuyas ayer y hoy ya pensé que me iba a ser casi imposible no ponerme en contacto contigo, por el momento como te he explicado que creo estar viviendo. Sí, voy a pasar de las ideas a los hechos, y eso no significa apuntarme a hacer meditación, sino como bien sabes encender esa maquinaria interior para empezar a despertar y a difuminar esa imagen y a trascenderla mediante la observación y la honestidad. Por eso te vuelvo a repetir que tus escritos tienen un gran valor y honestidad. Lo plasmas muy bien. Creo que podemos conversar muchos otros días, si te parece, e intercambiar opiniones. Seguro seguro que me he dejado mucho en el tintero. Te pongo el enlace y de todas formas voy a rellenar mis datos ahora. Pues… un abrazo. Habrás flipado, me enrollo mucho. Pero el tema da mucho de sí, y en el fondo, por todo lo que te he dicho, casi para mí es lo más importante: el despertar. Basta de aplazarlo. Ciao.

    https://ongakumymusic.wordpress.com/2018/12/27/lama-gyurme-jean-philippe-rykiel-hope-for-enlightenment/

    • Hola What!

      Lo primero agradecerte este pedazo de comentario y sobre todo que compartas conmigo toda tu trayectoria. Tocas muchos temas y tiene un gran valor 😉

      Es muy curioso ver que cada uno de nosotros tiene un proceso único que nos invita a mirar en la misma dirección. En el mío propio estuve durante muchos años viendo vídeos, documentales, leyendo libros, buscando, buscando, ya sabes… es como si el ego se tuviera que «empachar» de información hasta confundirse aún más.

      A día de hoy existe un gran mercado de espiritualidad donde nos quedamos enganchados. Como bien dices en tu artículo «perdidos en un bosque de conceptos». Y en realidad está bien, porque también es necesario y forma parte del proceso. Para encontrarnos tenemos antes que perdernos ¿no? (y en realidad es imposible perderse porque siempre estás en el mismo sitio). Únicamente tendríamos que darnos cuenta de que siempre estás ahora.

      Quizás sea todo más simple. No somos conceptos ni tampoco ideas, tampoco somos lo que pensamos, entonces ¿qué es lo que queda? silencio, nada, instante, ahora, presente. ¡Qué sencillo! jajaja, ahora entra la mente ego a luchar y decir que no podemos ser algo tan sencillo. Buscará un sin fin de justificaciones para hacerte ver que te equivocas y vuelta a empezar. A veces «me pillo» a mi mismo en este juego y es cuando pierde fuerza, cuando lo observas. Debo admitir que me apasiona ver esto y de alguna manera siento que es para lo que estamos aquí.

      Me alegro mucho de haberte conocido, seguiremos intercambiando más opiniones 😉

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